Charlando con las Mujeres

Las voluntarias de Justalegría con las mujeres de la comunidad AB-4

Hola, somos Carmen Cabello (psicóloga) y Chiqui Pérez (periodista), vinimos de Málaga y de Palencia respectivamente, a República Dominicana para realizar un voluntariado con Justalegría. Nuestra labor aquí consiste en conocer de primera mano la población femenina de las diferentes comunidades. A través de charlas y actividades conocemos su realidad, su modo de vida, su situación personal y las necesidades que tienen tanto propias, como de la comunidad. En estos encuentros las mujeres nos hablan de sus familias, de sus hijos, de la convivencia en casa y de cómo es su día a día. Su principal preocupación es la falta de vivienda digna, de sistemas higiénicos sanitarios, la educación y la falta de trabajo… Nuestro objetivo con estas charlas es conocer las necesidades más primordiales, con el fin de estudiar e identificar posibles proyectos y actuaciones en las comunidades de la provincia de San Pedro de Macorís.

Las mujeres de Fliu compartiendo un buen rato con Carmen y Chiqui.

REFLEXIONES AL ATARDECER
«Cuando llegas a un batey (comunidad) conoces realmente la realidad dominicana, nuestra misión aquí es la de conocer a las mujeres, hablar con ellas, saber cómo es su vida, sus hogares, sus necesidades… Tras 2 semanas conociendo de primera mano su realidad y charlando tranquilamente con ellas, te das cuenta de que no tienen, ni si quiera, lo más básico y necesario: una vivienda digna, higiene, sanidad, trabajo… ¿Cómo explicar la vida de una mujer en República Dominicana? A través de nuestras charlas y actividades vamos descubriendo lo complicado que significa ser mujer aquí, casi no tienen libertad, dependen totalmente de sus parejas, y están relegadas al cuidado de su casa y sus hijos. Sin embargo su motivación y entusiasmo te deja con un buen sabor de boca, estas mujeres quieren hacer cosas, aprender, trabajar, cuidar correctamente de sus casas y sus hijos… solo necesitan un respaldo, una seguridad, una mano que les aliente a seguir luchando.»


Una de las actividades realizadas por las voluntarias justalegrieras en Monte Coca, Hato Mayor.