Acceso al agua potable y saneamiento básico en el entorno rural Mlale (Malawi, África).

El objetivo general es contribuir a la mejora de la salud, el bienestar y el desarrollo de las comunidades de la zona de Mlale, garantizando el acceso a agua potable…

  • Estado: En ejecución
  • Duración: 2023-2024
  • Localización: Malawi
  • Sector: Cooperación al Desarrollo
  • Logros: Mejorar la salud comunitaria y ofrecer al acceso al agua potable
  • Financiación: Ayuntamiento de Málaga y JustalegriaONGD

Colabora para hacer nuestros sueños realidad

Más información del proyecto

El objetivo general es contribuir a la mejora de la salud, el bienestar y el desarrollo de las comunidades de la zona de Mlale, garantizando el acceso a agua potable en situación de vulnerabilidad. Este proyecto es financiado por el Ayuntamiento de Málaga y la ONG Justalegria. Las Hermanas Misioneras María Mediadoras coordinan el Hospital Mlale, llevan más de 15 años desarrollando proyectos de desarrollo en Malawi con socios internacionales en proyectos salud comunitaria con la mirada puesta en el desarrollo integral de las comunidades. Según la ONU actualmente el 67% de la población tiene acceso a agua potable, pero esta proporción es muy desigual entre las zonas urbanas y las zonas rurales donde la mayoría recoge el agua de zonas expuestas (arroyos, estanques, pozos tradicionales). La mala calidad del agua tiene una repercusión directa en la salud de la población. La higiene es el principal enemigo del cólera. El lavado de manos y la desinfección de las superficies, así como de los alimentos, son acciones simples que previenen el contagio. Desde el comienzo del brote , se han detectado 8.977 casos y 274 muertes. “Los grupos de edad más afectados son los de 21 a 30 años, y los hombres se ven afectados de manera desproporcionada”, según la OMS (datos diciembre de 2022)
En este contexto, la construcción y habilitación de infraestructuras de acceso a agua potable segura no sólo da respuesta a una necesidad y un derecho básicos sino que también mejora las condiciones de salubridad y calidad de vida de la población, mejorando su bienestar. Más aún, la continua presencia de enfermedades infecciosas en la población genera también problemas para el desarrollo de las actividades socio-económicas, por lo que promover fuentes de agua seguras tiene un impacto en el desarrollo de la zona.